21 abril, 2019 Javier Sanz (Lex)

Teoría de las subculturas criminales, de Albert K. Cohen

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Javier Sanz (Lex)

Criminólogo. Interesado en delincuencia social, especializándome en ciberseguridad y cibercrimen.
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¿Qué es una subcultura? ¿Cómo y por qué se forman? ¿Todas las subculturas se basan en comportamientos criminales?

Teoría de las subculturas criminales

En 1956 el sociólogo Albert Cohen publicó la obra “Delinquent boys. The culture of the gang”, un libro pionero sobre la delincuencia juvenil y las subculturas que generó la “Teoría de las subculturas”, una teoría que en la actualidad se sigue aplicando para comprender y prevenir el delito. La base de esta teoría parte de que toda acción humana responde al resultado de una serie de esfuerzos realizados para solucionar problemas de adaptación, y según Cohen, la mayoría de los problemas de adaptación se solucionan de forma normal, pero en algunos casos, las personas eligen soluciones desviadas; los motivos por los cuales eligen esas alternativas desviadas, se deben buscar en los “grupos de referencia” que tienen a su alrededor.

Ante un conflicto, el ser humano busca soluciones que respondan a aquello que harían o aceptarían los grupos de referencia primarios, pero cuando esas soluciones no se pueden realizar, el individuo busca otros grupos de referencia que se adapten más a las soluciones permitidas. Dicho de otro modo, si la solución que encuentra el individuo no responde a lo deseado por el grupo de referencia primario, el individuo buscará otro grupo de referencia.

Cuando existe un elevado número de personas con problemas de adaptación similares que no encuentran grupos de referencia para solucionarlos, este tipo de personas suelen unirse generando así lo que se denomina “subcultura”, entendida como un grupo en el que se pueden solucionar aquellos problemas de aceptación social al ser aceptados por el propio grupo que se convierte a su vez en grupo de referencia.

Se entiende por tanto que la sociedad en general se rige por un sistema de valores y de normas propias de la clase media, pero que de igual modo se aplica a las clases más bajas, lo que supone que dichas clases bajas deben de conseguir los mismos objetivos que las clases superiores sin disponer de los mismos niveles educativo/culturales, económicos, etc. Por tanto, al existir una diferencia de dificultad y posibilidades para obtener los mismos objetivos, aparece en estas clases con menores probabilidades una situación de preocupación, frustración y tensión. Ante esta situación en la que el individuo ve imposible integrarse en este sistema de valores, el individuo soluciona esta tensión formando parte de grupos diferentes en los que son aceptados, apoyados y reconocidos, conociéndose estos grupos como “subculturas”. Estas subculturas crean una serie de normas y valores propios (diferentes a los de la clase media) que facilitan un estilo de vida más relajado, aunque alejado en términos sociales a la clase media.

¿Esto sucede siempre ante estas situaciones de frustración? No necesariamente. Según Albert Cohen, un individuo joven ante una situación de frustración por no poder obtener sus objetivos al formar parte de una clase social baja, tiene 3 alternativas:

  • Formar parte de la clase media y competir en inferioridad de condiciones.
  • Formar parte de una cultura con otros jóvenes en la misma situación, renunciando a sus aspiraciones.
  • Formar parte de una subcultura que consigue sus aspiraciones a través de la delincuencia.
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Javier Sanz (Lex)

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