12 julio, 2016 Lex (Javier Sanz)

Investigación de manchas de sangre en La Escena del Crimen (Parte I)

Lex (Javier Sanz)
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Lex (Javier Sanz)

Criminólogo. Interesado en delincuencia social, especializándome en ciberseguridad y cibercriminología.
Desarrollador (webmaster) de www.laescenadelcrimen.com
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Las series de TV nos hacen ver que con una gota de sangre podemos averiguar todos los datos de un crimen. Pero ¿tiene sentido? ¿Qué información proporciona realmente una mancha de sangre en la escena del crimen? ¿Cómo se tratan y se investigan en el laboratorio y en la propia escena del crimen? Puede que aquí encuentres datos que ni imaginabas…

Manchas de sangre, ADN, análisis… ¿necesario?

En la mayoría de los delitos graves los sistemas legales se basan principalmente en el testimonio de los testigos, pero lamentablemente en demasiadas ocasiones la ayuda de los testigos no es fiable (falsedades, confusiones, o sencillamente la falta de testigos en el momento del crimen).

En estos casos, la principal ayuda es apoyarnos en la teoría de la transferencia de fluidos biológicos (Edmond Locard). Esta teoría, de forma resumida, nos explica que siempre que se comete un delito hay un intercambio de evidencias entre el delincuente, la víctima, y la escena del crimen. O como dirían en algunas películas (de las que nos ponen a los criminólogos los pelos de punta, no por su calidad sino por sus patadas a la ciencia) en la escena del crimen “siempre queda algo”. Solo hay que saber buscarlo.

En este caso me centro en explicar lo que podemos investigar con las manchas de sangre como elemento biológico.

En la criminalística entendemos “elemento biológico” cualquier elemento biológico del cuerpo humano que permita ser comprobado en el laboratorio y conlleve la evidencia de que una persona concreta ha estado en el lugar de los hechos (sangre, saliva, semen, pelos, uñas…)

Todos los elementos biológicos siguen 4 pasos fundamentales:

1- Búsqueda de los indicios en la escena del crimen
En la zona, en los cuerpos, en las ropas, y en todos los lugares en que podamos encontrar pruebas, teniendo siempre en cuenta la posibilidad de encontrar muestras contaminadas accidentalmente o voluntariamente.

2- Estudio “in-situ”
Sin manipular nada, de forma minuciosa, objetiva, observando las distancias, las relaciones entre los elementos del lugar y objetos desplazados, etc. Por supuesto se debe de fotografiar detalladamente la escena del crimen para evitar posibles olvidos en esta fase.

3- Recogida de muestras

No se trata de recoger las muestras y enviarlas “tal cual”. Se debe de informar de si las muestras son de un crimen actual o pasado (lógicamente no son iguales las muestras recogidas en un crimen realizado en las últimas 5 horas que por ejemplo en un cuerpo que lleva muerto 10 días), si existe la posibilidad de contaminación externa, etc.

4- Análisis en laboratorio

Los resultados deberán ser interpretados de modo que contesten los interrogantes de las diligencias judiciales, tales como la implicación de una o varias personas en los hechos o bien la identificación de personas.

En otra entrada se hablará de la toma y recogida de muestras tanto en personas vivas como muertas. A continuación nos centramos en las manchas de sangre.

¿Qué podemos investigar con las manchas de sangre?

La investigación de las manchas de sangre permiten conocer datos como las posiciones de la víctima y delincuente y otros objetos, la secuencia de acontecimientos del crimen, el tipo de objeto usado, la dirección y tipo de golpeo, y muchos otros datos que leerás a continuación.

En primer lugar se debe de diferenciar las manchas de sangre de otro tipo de manchas parecidas. La forma más rápida de hacerla es analizando el aspecto de la sangre según en donde se encuentre.

Diferenciamos las manchas según si se encuentran en superficies absorbentes o no absorbentes.

En superficies no absorbentes, si la superficie es dura y lisa se forman gotas circulares, y en caso de superficies rugosas serán gotas más irregulares.

Sin embargo, en el caso de tejidos absorbentes (como la ropa), si el tejido es de color claro veremos manchas rojas oscuras en caso de ser reciente o un color rojo ennegrecido si son manchas antiguas. Si la ropa es lavada, salvo que se apliquen mecanismos especiales de limpieza, la mancha se mantendrá, eso si, con un tono rosa algo irregular.

En los tejidos absorbentes más oscuros es muy complicado encontrar restos de sangre, por ese motivo en estos casos se emplea luminol para encontrar las manchas.

sangre

El estudio de las manchas de sangre también nos ayudan a conocer como se produjo la acción:

– Proyección:

Es una salida de sangre con fuerza. Puede ser en caida libre (vertical), en horizontal, o en oblicuo.

En el caso de caida libre, según la mancha podemos saber si salió con mayor o menor velocidad del cuerpo, e incluso la altura, del siguiente modo:

Cuando la gota cae perpendicular al soporte se produce una mancha redondeada, que a mayor altura se encuentra una mancha más grande e irregular con pequeñas gotas alrededor. Se toma como referencia lo siguiente:

– A 8cm de altura, la mancha suele ser redonda, regular, roja oscura y de unos 10mm de diámetro.

– A 30cm de altura, la mancha es de unos 13mm con pequeñas gotas de sangre muy cercanas.

– A mayor altura, aumentan el número de gotas alrededor (gotas satélites) aunque por lo general el diámetro de sangre no es mayor.

Si encontramos varias manchas de proyección, nos encontramos ante un mecanismo de proyección de alta velocidad, como puede ser un disparo. Pero si encontramos diferentes gotas alargadas hacia distintas direcciones, no estamos ante un disparo, sino ante una agresión con algún objeto contundente (que provoca una proyección de sangre hacia diferentes direcciones).  En este caso, la zona sin manchas de sangre puede (como posibilidad a estudiar y no como certeza) indicar en qué zona se encontraba el agresor.

– Escurrimiento

Son manchas de sangre caidas sin fuerza, solo con la fuerza de la gravedad, como todos hemos visto alguna vez al hacernos una herida. Esto forma regueros de sangre, o goteo de sangre sobre sangre (aumentando así el diámetro de la mancha).

– Contacto

Es la mancha que produce un objeto ensangrentado al entrar en contacto con otro. El ejemplo más claro son las huellas de pies o manos ensangrentadas en superficies.

– Impregnación

Son las manchas de sangre encontradas en tejidos absorbentes.

– Limpiadura

La mezcla de la mancha de contacto y de impregnación, por ejemplo, al limpiar un arma blanca ensangrentada. Produce un tipo de mancha peculiar que puede ayudar a esclarecer si determinados objetos han sido limpiados para ocultar pruebas.

– Origen

Podemos conocer el punto de origen de la mancha cuando existe una proyección de varias manchas de sangre, para asi conocer el paradero del criminal en el momento del crimen o saber si había más de un criminal. Sencillamente debe de seguirse la dirección de las diferencias manchas de sangre hasta encontrar el punto en que convergen todas las lineas.


También podemos estudiar la velocidad de la sangre para poder averiguar con más certeza que tipo de objeto se utilizó y como fue el impacto.

En los impactos de baja velocidad (impactos por lo general sin objetos), la preponderancia de tinción es de más de 3mm de diámetro.

En el caso de impactos de velocidad media (cortes, apuñalamientos…), se usan objetos que se mueven entre 1,5 y 7,5m/s y la preponderancia es de 1 a 3mm de diámetro.

Los impactos de alta velocidad muestran una preponderancia de la mancha de menos de 1mm. Esto lo producen movimientos de más de 30m/s, esto podemos encontrarlo en disparos.

 

Continuamos en la II parte de los análisis de manchas de sangre
(en elaboración)

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Lex (Javier Sanz)

Criminólogo. Interesado en delincuencia social, especializándome en ciberseguridad y cibercriminología. Desarrollador (webmaster) de www.laescenadelcrimen.com ¡Sígueme por twitter y hablamos! @jsanz_ledc


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