2 febrero, 2017 Lex (Javier Sanz)

Cibermenores Seguros : Los riesgos de Internet para menores

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Lex (Javier Sanz)

Criminólogo. Interesado en delincuencia social, especializándome en ciberseguridad y cibercriminología.
Desarrollador (webmaster) de www.laescenadelcrimen.com
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Ahora los menores, desde los 9 años, sabrán qué es y como afrontar los riesgos del Grooming, Sexting, Ciberbullying, riesgos de privacidad… pero tú, como adulto… ¿sabes diferenciar estos riesgos?

    Se ha comentado en numerosas ocasiones en esta web. La criminología es una carrera de fondo, por la que hay que luchar cada día. Hay que aprender, hay que avanzar, hay que arriesgar, y muy especialmente, hay que trabajar para hacerse valer y mostrar la importancia del papel del criminólogo en la sociedad. Para ello, nada mejor que desarrollar o participar en proyectos útiles para la sociedad. Por ello, considero interesante realizar un artículo sobre uno de los proyectos en los que me encuentro en la actualidad, Cibermenores Seguros, proyecto dirigido por el Doctor Abel González (Doctor en Criminología por UB, actual Director del Dpto. Criminología de UDIMA, @AbelGlezG ), coordinado por el Sgto. de la Policía Local de Villalba R. Arrate, y elaborado y desarrollado por los criminólogos Isabel Emilova y Javier Sanz (“Lex” de La Escena del Crimen… es decir, yo mismo, @jsanz_ledc).

El Proyecto Cibermenores Seguros tiene como objetivo crear un programa de prevención e intervención ante riesgos en Internet en la educación primaria, tratando riesgos como el ciberbullying, sexting, grooming, etc.

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En los últimos años se han realizado diferentes charlas en colegios sobre los riesgos de Internet, sin embargo las características del proyecto Cibermenores Seguros muestran unas claras diferencias con otros proyectos aparentemente similares:

  • Cibermenores Seguros es el primer proyecto de este tipo que será empíricamente evaluado y validado (a través de evaluación longitudinal ex post facto, cuasi experimental, pre-post de dos grupos, uno cuasi-control, ambos a través de cuestionarios detallados). La evaluación nos informará de los cambios conductuales, cognitivos y sociales producidos, y del impacto y éxito conseguido en los menores que disfrutaron de las sesiones (a través de comparativa pre-post sesiones) y en comparativa con los menores que en idéntica situación no recibieron sesiones. Esto ayudará a documentar todos los resultados obtenidos y servirá de referencia a la hora de elaborar un código/manual de buenas prácticas que realmente sea útil para padres y docentes.
  • Se logrará una continuidad de la prevención por parte de los docentes (a través de su correspondiente formación y del desarrollo de herramientas para los mismos).
  • Durante el programa se realiza un análisis de comportamiento de los niños así como un estudio de los cuestionarios entregados, identificando posibles factores de riesgo ajenos a Internet (como puede ser riesgos familiares, de bullying, posibles agresores…) que son explicados y tratados confidencialmente con el colegio.
  • Trabajamos con niños desde 9 años (4º EP) en adelante, algo novedoso en este tipo de proyectos. Se toma esta decisión debido al cada vez más elevado porcentaje de menores con acceso a Internet y posesión de teléfonos móviles propios. Dato realmente preocupante pues, al momento de escribir este artículo (donde se han realizado sesiones con niños de 9, 10 y 11 años), de cada grupo de 20 niños, una media de 14 niños tienen teléfono propio con Whatsapp, y una media de 18 de ellos hacen uso de Internet a través de ordenador. Por este motivo consideramos que la prevención de riesgos debe de realizarse desde edades tempranas para evitar su posible victimización fruto de la peligrosidad del uso de Internet a dichas edades.
  • Aunque cada sesión tiene unos determinados puntos claves mínimos a tratar, cada sesión se desarrolla tras estudiar los cuestionarios aportados por los menores que la recibirán. De tal modo, adaptamos cada sesión a los posibles factores de riesgo encontrados en cada caso. Los cuestionarios, anónimos, informan sobre la convivencia de los menores en el entorno offline (dentro y fuera de colegio), en el entorno online, su relación con el colegio, su conocimiento de riesgos de Internet, y sus estilos de afrontamiento ante posibles problemas (offline/online).
  • En todas las sesiones se realizan actividades (en forma de juegos interactivos, vídeos, creación de murales, rol-playing…) durante y al final de cada sesión que ayudan a comprobar la correcta asimilación de los conceptos mientras los más pequeños se divierten, participan y exponen sus preguntas y preocupaciones. En muchas de estas actividades además fomentamos el ejercicio de la empatía y colaboración entre menores.

El desarrollo de las sesiones tiene como objetivo enseñar a los menores los riesgos que existen en Internet, enseñarles las responsabilidades de sus actos en el uso de las TIC (Redes Sociales, whatsapp, internet, juegos online con comunicación multijugador…), y por último enseñarles estrategias de afrontamiento ante estos problemas, todo explicado de una forma interactiva y adaptada a sus edades y al uso general que hacen de estas tecnologías, y desde 3 puntos de vista: El agresor (tanto desde un punto de vista preventivo a través de la empatía hacia la víctima, como desde un punto de vista correctivo), la víctima (como identificar y evitar el riesgo, como afrontarlo por sus medios, cómo y a quién pedir ayuda…) y el testigo (y su importancia y papel fundamental en los riesgos asociados tanto al bullying como al ciberbullying). Se realiza una especial atención a la prevención y afrontamiento del Ciberbullying y se realizan actividades (usualmente en forma de juegos) que nos ofrecen información sobre la correcta asimilación de los conceptos empleados.

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    Durante las primeras sesiones hemos comprobado la especial atención e interés de los niños de 9, 10 y 11 años, y su participación activa en todas las actividades, así como la asimilación de todos los aspectos explicados, lo que provisionalmente nos muestra interesantes expectativas de futuro en este programa (algo que será empíricamente comprobado al finalizar el proyecto en 3 colegios diferentes y estudiar los correspondientes resultados).

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    Además de desarrollar sesiones con menores, desarrollamos sesiones (desde un diferente enfoque) para padres y docentes, elaborando en un futuro cercano una Guía de Buenas Prácticas totalmente diferente a los que podemos encontrar en Internet, ya que elaboraremos la guía a partir de los resultados obtenidos en las sesiones con menores, valorando a su vez las dudas, sugerencias y preocupaciones de los padres, y tomando en consideración la actualidad de Internet (variedad de redes sociales, técnicas delictivas actuales, estadísticas actuales de uso de las TIC por parte de los menores, etc). Es en este campo en el que nos llevamos otra sorpresa: Algunos padres tienen menos conocimientos de los riesgos de Internet que sus propios hijos. Por lo que la pregunta es… ¿realmente la sociedad adulta conoce correctamente los riesgos de Internet que pueden encontrar los menores (y sus consecuencias)?

RIESGOS DE INTERNET


El resto del artículo se escribe de forma personal sobre algunos de los riesgos de Internet. Esta parte NO REPRESENTA ni define oficialmente el contenido ni el desarrollo del Proyecto Cibermenores Seguros.


CHILD GROOMING

El delito de grooming se define como un acoso realizado por parte de un adulto y se refiere a las acciones realizadas para establecer una relación y un control emocional sobre el menor, con el fin de preparar el terreno para el abuso sexual del pequeño/pequeña. Se podría entender como una situación de acoso por parte de un adulto hacia un menor con un fin sexual. No se trata de ningún delito nuevo, sino del delito de abuso sexual infantil adaptado a las nuevas tecnologías, y aunque el grooming empieza en la red, generalmente continúa en el mundo físico, llegando a existir demasiados casos en los que el grooming pasa a unirse a otros delitos como el tráfico por pornografía infantil o abusos sexuales a menores a través de encuentros presenciales.

    Aunque el modus operandi de estos agresores es variado, como regla general el comportamiento consta de 3 fases: la fase de amistad con el menor, la fase de relación en la que ganan una fuerte confianza con el menor, y por último la fase sexual.

    En muchas ocasiones el adulto se hace pasar por un niño, desarrollando la fase de amistad con el menor a través de la interacción con la víctima a través de redes de comunicación frecuentadas por niños. Un ejemplo lo encontramos en una gran cantidad de videojuegos que permiten la interacción entre jugadores. Así, juegos como Minecraft y Clash Royale (dos de los juegos con mayor porcentaje de jugadores menores) permiten la interacción con otras personas. El agresor que se hace pasar por menor suele buscar lograr contenido pornográfico por parte del menor. Una vez conseguido este material, algunos depredadores sexuales llegan a chantajear a su víctima con difundir el material si no acceden a realizar encuentros sexuales con ellos.

    Acudiendo al artículo 183ter del Código Penal [Consulta AQUÍ] se comprueba que el castigo puede llegar a los 3 años de prisión, sin necesidad de que el encuentro sexual se lleve a cabo (en ese caso, se debe de acudir al delito correspondiente).

CHAT DE VIDEOJUEGOS

Un videojuego, por seguro que resulte, puede esconder riesgos para el menor si permite una interacción directa via chat con los menores. Riesgo de acoso, ciberbullying, grooming (ejemplo referido más arriba), facilidad de influencia hacia pensamientos o acceso a contenido inadecuado, etc.

SEXTING

   El sexting consiste en el envío de contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o vídeos) producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos móviles. Este acto que (aparentemente) lleva detrás una alta responsabilidad, no se encuentra en los menores, los cuales gracias a la facilidad de acceso a teléfono móvil (que principalmente usan para comunicación con similares y para tomarse fotos o selfies) y debido a la falta de madurez por su edad, son víctimas potenciales de los riesgos del sexting.

    Por supuesto el sexting como acción no es ilegal, pero los menores (y adultos) deben de saber que una vez que envían una foto o video privado a otra persona, el control del material ya no depende tan solo del emisor del material, sino también del receptor. Falta de privacidad, custodia insegura, chantajes o extorsiones, son algunas de las muchas conductas que pueden suceder a la víctima una vez envía sus fotos o videos sexuales a terceros. Así, el delito lo encontramos en la difusión de dicho material, enviado voluntariamente y difundido sin permiso a terceros (si el material fue obtenido por otras vías, y no por el envío voluntario por parte de la víctima, nos encontramos ante un delito diferente).

    En el caso de realizar la difusión, el Código Penal en el artículo 197 párrafo 7 [Consulta AQUÍ] informa de que la pena de prisión es de hasta un año. Recomiendo igualmente consultar el artículo 197 completo para comprobar las penas de revelación de secretos, que anteriormente tratamos en la entrada de la Reforma del Código Penal [ACCEDER] así como en las entradas relacionadas con los delitos relacionados con la intimidad [ACCEDER] y [ACCEDER].

    Como inciso, aclarar que en el Proyecto Cibermenores Seguros si bien a los menores además de explicarles las consecuencias sociales de estos delitos, les explicamos (adaptado a su edad) las consecuencias legales, también les explicamos que debido a su edad (y como explica el Artículo 1903 del Código Civil), aunque ellos no responderán penalmente a sus acciones, los padres si serán responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda (además de poder recibir los hijos en ocasiones medidas penales como internamiento en centro de menores, etc).

 PRIVACIDAD

Junto con el ciberbullying, es el riesgo que más tiempo dedicamos a explicar y trabajar en las sesiones del Proyecto Cibermenores Seguros con menores. El incorrecto uso del Facebook y de otras redes sociales facilitan una gran cantidad de datos de los menores (que si bien por su edad, no deberían de estar registrados en Facebook, debemos de adaptarnos a la realidad. Intentar frenar o prohibir el registro de un menor en Facebook solo facilitará la creación de un perfil alternativo a espaldas de los adultos responsables, y la pérdida de confianza del menor hacia el adulto en caso de dudas o problemas).

    Es fundamental que el menor comprenda que no solo es responsable de su privacidad, sino también de la privacidad de sus amigos o compañeros, a través de las fotos e información que publica. La facilidad que tienen (por lo comprobado en las sesiones desarrolladas) de publicar sus datos personales, incluyendo sus números de teléfono, al igual que la costumbre de subir todo tipo de fotos tanto propias como de otros compañeros, se junta al riesgo de que algunos de ellos reconocen no conocer personalmente a algunos de los amigos que tienen en Facebook (o en la red social correspondiente), pero que se tienen agregados porque se conocen “de videojuegos” o porque “son simpáticos”. La responsabilidad de lo que publican (suyo y de otros), los peligros de cómo lo hacen, y las consecuencias de una mala gestión de la privacidad, son algunos de los objetivos de las sesiones que impartimos.

APLICACIONES DE TERCEROS

Aunque no es un asunto que tratemos con los más pequeños, merece la pena hablar con los adolescentes de estos riesgos, adaptándolos según el uso de redes sociales o teléfono que tengan los individuos correspondientes. Así, encontramos menores que afirman descargar de Google Play aplicaciones potencialmente peligrosas de forma indiscriminada sin conocer que algunas de ellas (sospechosamente enfocadas a niños) solicitan en la instalación permisos de acceso a la cámara del teléfono, a los datos personales y a la galería multimedia del teléfono. Del mismo modo, a los adolescentes les ponemos algunos ejemplos del peligro de privacidad con aplicaciones de terceros. Por ejemplo, el argumento de tener “un perfil de Facebook con seguridad y privacidad” no es válido cuando en webs externas y ajenas a Facebook, el menor se registra usando este famoso botón:

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Los menores (y algunos adultos) desconocen que ante la “comodidad” de registrarse con un solo click, lo que realmente hacen en muchas ocasiones (no siempre!) es facilitar a esa página web muchos de los datos de Facebook (usualmente el nombre, edad y fotos de Facebook). Aunque Facebook proteja estos datos, al registrarte en una web externa de este modo, tu mismo estás cediendo esos datos a esa web. Por otro lado, hay que comprender que si bien el menor puede pensar que a esa página web no le interesa disponer de esas fotos, muchas páginas web se mantienen gracias a la publicidad, pudiendo existir, aunque sea de forma oculta (como suele suceder en algunas webs americanas relacionadas con la “búsqueda social”) un acuerdo por el cual esa web recibe dinero de la empresa de publicidad a la que cede dichos datos. De tal modo, se puede llegar a encontrar el nombre y las fotos de una persona de Facebook en una página de contenido inadecuado por la “comodidad” de registrarte con un click en una web sin leer lo que se acepta.

CONTENIDO INADECUADO

Por supuesto que existen múltiples filtros y aplicaciones que evitan que un menor pueda acceder a determinado contenido. Nada de material sexual, nada de pornografía, etc. Pero ¿realmente son efectivos? ¿tenemos la seguridad de que no encontrarán páginas relacionadas con drogas, sectas, bulimia, anorexia, incitación al odio, etc? ¿realmente estos filtros pueden controlar las opiniones o videos vertidos a través de Facebook?.

    Enfocándolo de otro modo: Si tu hijo acude a ti para decirte que a través de Facebook ha visto un video de un asesinato… ¿le borras Facebook? ¿le impides el acceso a Internet?. Sabemos que Facebook no es para menores, pero siendo realistas, si se actúa de este modo, tan solo se consiguen 2 cosas: Que vuelvan a crearse una nueva cuenta a espaldas de los padres, y que cuando vuelvan a encontrar material de este estilo, no lo comuniquen.

    Los filtros son útiles. Pero es mucho más útil una correcta educación. Internet es una herramienta muy útil, pero si el menor encuentra contenido no deseado, sencillamente, debe de saber cerrarlo/ignorarlo, y por supuesto sentir la confianza de poder hablarlo si le ha afectado.

ADICCIÓN AL MÓVIL / INTERNET

¿Un niño de 9 años puede tener adicción al móvil o al ordenador?. Tal vez aún no. Pero a través del Proyecto Cibermenores Seguros hemos comprobado comportamientos preocupantes. Por ejemplo, niños de 9 ó 10 años que nada más llegar a casa, realizan sus tareas escolares de la forma más rápida posible (sin prestar esfuerzo y atención, realizando ejercicios de mala calidad) para terminar lo antes posible y poder ponerse a jugar con la Tablet o PC. Este es un factor de riesgo importante, tanto por el impacto en su educación, como por el impacto familiar y social ante la posibilidad de desarrollar sus habilidades sociales por Internet en mayor medida que presencialmente.

Mostrar gran nerviosismo al quedarse sin batería (en situaciones que no necesitan el móvil), no prestar atención a sus familiares cuando están usando Whatsapp, dormir junto al móvil o que nada más despertar sea lo primero que se consulta, son solo algunos otros ejemplos de factores de riesgo que más adelante, en la adolescencia, se pueden identificar y se deben de tratar.

BULLYING y CIBERBULLYING

Si bien todos los riesgos anteriores son tratadas a lo largo de una única sesión (salvo los riesgos de privacidad que se continúan tratando en posteriores sesiones), el riesgo que más se trata (3 sesiones en cada clase) es el Ciberbullying, asociándolo y diferenciándolo del bullying, desde el punto de vista del agresor, de la víctima y del testigo. Así, se les enseña cuales son las consecuencias de cada uno de las 3 partes, como prevenirlo, y muy especialmente se les enseñan estrategias de afrontamiento en el caso de que lo sufran.

    El proyecto se centra especialmente en el Ciberbullying por dos motivos: La facilidad de acceso a Internet y a móviles por parte de los menores como se explicó inicialmente, y la gran facilidad de insultar y acosar a otros compañeros a través de Internet, haciéndose valer del anonimato y de la no necesidad de realizarlo frente a frente a la víctima. Debido a la aún falta de madurez en esas edades, es muy sencillo que se produzca este daño a través de las TIC, siendo sus consecuencias dificilmente reparables: los ataques vertidos a través de Internet pueden ser rápidamente difundidos (haciendo en ocasiones imposible su eliminación), encontrados las 24h del día, etc.

    Debido a la gran cantidad de información importante sobre el ciberbullying (y su asociación y diferencias con el bullying), más adelante se escribirá un artículo sobre estos dos delitos.


Como inciso, aclarar que en el Proyecto Cibermenores Seguros, si bien a los menores además de explicarles las consecuencias sociales de estos delitos, les explicamos (adaptado a su edad) las consecuencias legales, también les explicamos que debido a su edad (y como explica el Artículo 1903 del Código Civil), aunque ellos no responderán penalmente a sus acciones, los padres si serán responsables de los daños causados por los hijos que se encuentren bajo su guarda (además de poder recibir los hijos en ocasiones medidas penales como internamiento en centro de menores, etc).

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Lex (Javier Sanz)

Criminólogo. Interesado en delincuencia social, especializándome en ciberseguridad y cibercriminología. Desarrollador (webmaster) de www.laescenadelcrimen.com ¡Sígueme por twitter y hablamos! @jsanz_ledc


Cibermenores Seguros : Los riesgos de Internet para menores…

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